El equipo europeo superó a República Checa por 84-77 y no pudo alcanzar la diferencia de doce puntos que le hubiese permitido tener una oportunidad de acceder a los cuartos de finales. El elenco checo quedó a la espera del resultado ante Brasil.

Grecia fue una de las grandes decepciones del Mundial y lo terminó de confirmar en la jornada de este lunes. El equipo helénico tuvo la chance de conseguir la diferencia de doce puntos sobre República Checa, que lo hubiese dejado con chances de acceder a los cuartos de finales, pero lo superó por siete (84-77).

El partido no fue el que Grecia esperaba. Tanto en el primer como en el segundo cuarto llegó a gozar de una ventaja de ocho puntos, principalmente por el aporte de Nick Calathes (27 puntos, seis rebotes y seis asistencias). Sin embargo, el equipo checo respondió a base de triples y sobre el final de la primera mitad enhebró un parcial de 9-0 para irse al descanso con una ventaja mínima (33-32).

Grecia arremetió en el tercero, a través de sus dos jugadores NBA, Giannis Antetokounmpo (12 puntos, nueve rebotes y cuatro asistencias) y, su hermano, Thanasis (11). El conjunto de Skourtopoulos aprovechó los constantes errores checos para volver a sacar la ventaja de ocho puntos, a través de dos triples al hilo de Thanasis y un doble de Giannis (77-69).

El conjunto de Skourtopoulos llegó a sacar la tan ansiada diferencia de doce puntos en el último cuarto, a través de Calathes, pero una secuencia de errores lo dejó sin chances de acceder a la siguiente instancia. Primero, el entrenador se enojó por un supuesto error arbitral, que le permitió al elenco checo achicar a ocho gracias a un tiro libre de Tomas Satoransky (13-8-9) y un triple de Jaromir Bohacik (25). Un minuto más tarde, Giannis fue expulsado por una quinta falta, la cual fue catalogada como ofensiva, pero fue totalmente inexistente y hasta defensiva de Ondrej Balvin (6), ya que no estaba plantado.

Desde entonces, el equipo checo arremetió a través del tándem Satoransky-Bohacik, para llegar a los últimos dos minutos con una desventaja de dos puntos. Si bien Calathes acertó dos triples para encender una luz de ilusión, Grecia tuvo que cortar con falta para intentar sacar la diferencia de 12 y Bohacik no perdonó desde la línea para perder el partido, pero evitar el margen necesitado.

De esta manera, República Checa quedó a la espera de lo que suceda entre Estados Unidos y Brasil. El conjunto europeo necesita que el norteamericano se imponga para avanzar a la siguiente instancia, mientras que si lo hace el elenco sudamericano quedará eliminado.